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jueves, 4 de julio de 2013

ANOREXIA NERVIOSA. La tercera enfermedad crónica más prevalente en la adolescencia y primera causa de desnutrición en países desarrollados

En la anorexia, la idealización
de la delgadez suele estar
muy relacionada con la idea de éxito
.Imagen: ikbenasha
Tienden a ser perfeccionistas, tener expectativas irreales de sí mismos, presentar sentimientos de incapacidad y baja autoestima.

La Anorexia nerviosa es un trastorno psicopatológico cuyo síntoma principal es el rechazo a la comida y el miedo a engordar. Este comportamiento conlleva una pérdida de peso considerable y una imagen corporal distorsionada. Si la anorexia nerviosa se inicia en la adolescencia temprana o niñez, en lugar de pérdida, puede existir una ausencia de aumento de peso.

Aunque la palabra anorexia signifique “falta de apetito”, las personas que padecen la enfermedad, rara vez tienen esta falta de apetito (menos en estados muy avanzados), sino que controlan dicho apetito para lograr la reducción de peso o el mantenimiento del mismo. Se niegan a comer normalmente a causa de su deseo de estar delgados y por miedo a perder el control de su comportamiento alimentario. Kreipe (2000) apuntó que, antes de perder el apetito verdaderamente, el paciente se rehúsa a “darse cuenta” o “entregarse” a dicho apetito. 
 La anorexia nerviosa es la 1ª causa de desnutrición en países desarrollados, y la 3ª enfermedad crónica más prevalente en la adolescencia. Su incidencia (número de casos nuevos al año) se encuentra en aumento.

La prevalencia de la anorexia nerviosa durante la vida, en mujeres, se califica en torno al 0,5% y en general, del 0,1 al 1% en la población. La edad de inicio varía de los 12 a los 25 años, siendo típicamente iniciado hacia la mitad o a finales de la adolescencia. En mujeres mayores de 40 años, la aparición del trastorno no es muy común. Entre hombres se da menos, aunque con mayor rapidez las diferencias van disminuyendo. La relación hombre/mujer se sitúa entre uno de cada diez mujeres o uno de cada veinte. 

Las características principales de la anorexia nerviosa incluyen:

      Miedo intenso a engordar: el sujeto es excesivamente sensible al hecho de poder ganar peso. Este temor le induce a adoptar un comportamiento dirigido a la pérdida de peso. La mayoría de las personas con anorexia nerviosa, reducen drásticamente la cantidad de alimentos que ingieren, limitando especialmente los ricos en carbohidratos y grasas. Existen diferentes métodos de reducción de peso. Los vómitos provocados, el uso de laxantes, diuréticos o ejercicios intensos, son los más comunes.

La pérdida de peso: cuando el índice de masa corporal IMC es menor de 17,5 puede ser indicador de anorexia. (Peso menor que el 85 por ciento del peso considerado normal para su edad y su talla).

 Falta de menstruación: esta es una de las características comunes de la anorexia nerviosa. La amenorrea puede aparecer precozmente en la enfermedad antes de haber ocurrido una gran pérdida de peso.  Las mujeres que toman anticonceptivos hormonales, no tienen la menstruación en sí, sino un sangrado por expulsión de hormonas, una “hemorragia por deprivación”. 

 Imagen corporal distorsionada: la persona percibe su cuerpo más grande, ancho y gordo de lo que es en realidad. Existe una pérdida de percepción del aspecto y una enorme distorsión del tamaño corporal, aunque esta distorsión suele ser más común en aquellas personas en las que la enfermedad de anorexia nerviosa se encuentra más avanzada.

Muchas de las personas que padecen trastornos alimentarios, tienden a ser perfeccionistas y pueden tener expectativas irreales de sí mismos y de otros. Frecuentemente suelen presentar sentimientos de incapacidad y baja autoestima (Bell y colaboradores, 2000). Algunos sujetos tienden a sentirse “asfixiados” por sus familias, mientras que otros se sienten abandonados y mal comprendidos (Levenkron, 2000)

Es muy notable la aparente falta de conciencia y la naturaleza ego sintónica del trastorno. Pueden no ser conscientes de los aspectos negativos de sus hábitos alimentarios considerando además que su comportamiento es saludable y generador de bienestar.

Autores como Burgard afirman que las personas que tienen anorexia nerviosa tienden a evitar la actividad sexual y a ser rígidamente controladores.

Subtipos

Se utilizan dos tipos para especificar la presencia o ausencia de atracones o purgas durante los episodios de anorexia nerviosa:

  • Tipo restrictivo: Durante los episodios de anorexia nerviosa, estos individuos no recurren a atracones ni purgas. La pérdida de peso se consigue con las dietas, ayunos, o ejercicios físicos intensos. 

  • Tipo compulsivo/purgativo: referido a cuando el individuo realiza atracones, purgas  o ambos, con regularidad.

Existen factores predisponentes que aumentan la vulnerabilidad para padecer anorexia nerviosa:

1.      Factores predisponentes Genéticos

Todos los estudios genéticos demuestran la heredabilidad de los trastornos de la conducta alimentaria. Los estudios familiares afirman que familiares de primer grado tienen un mayor riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria u otro trastorno psiquiatrico. Se ha observado que los familiares de primer grado tienen un mayor riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo, especialmente familiares de aquellos que padecen anorexia nerviosa del tipo compulsivo/purgativo.
En los estudios con gemélos, la tasa de concordancia entre monocigóticos es tres veces superior que en dicigóticos.

2.      Factores predisponentes Neuroendocrinos

Sistema serotoninérgico: 5-TH es el neurotransmisor más importante en el control del apetito y la sensación de saciedad. La disminución de la concentración de 5-HT se compensa durante el atracón. La elevación se compensa durante el periodo de restricción alimentaria.

Péptidos reguladores del apetito: La leptina se sintetiza en el adiposito y actúa en el hipotálamo como reguladora del apetito. Está disminuida en la Anorexia nerviosa.
La ghrelina se sintetiza en el estómago y actúa en el hipotálamo aumentando el apetito. En los trastornos de conducta alimentaria está aumentada.

3.      Factores predisponentes Rasgos de Personalidad.

Existe en la persona una dificultad para asumir el papel de adulto. Pueden no asumirse los cambios físicos de la pubertad. La idealización de la delgadez suele estar muy relacionada con la idea de éxito. Se caracterizan también por la rigidez cognitiva, relaciones sociales y exigencias académicas. Más rasgos de personalidad son la deficiente adquisición de identidad, baja autoestima, perfeccionismo, rasgos obsesivo-compulsivos, introversión, inseguridad, hipersensibilidad afectiva y rasgos de ansiedad generalizada.

4.      Factores predisponentes. Dinámica familiar.

-         Familias de clase media-alta
-         Falta de comunicación intrafamiliar
-         Conflictos conyugales
-         Expectativas ideales

5.      Factores predisponentes Sociodemográficos.

-         Edad: adolescencia
-         En países desarrollados
-         Profesiones o hobbies, gimnastas, modelos, bailarinas…
-         Modelo estético actual
-         Influencia de los medios de comunicación
-         Relaciones interpersonales


Los factores desencadenantes sólo aumentan la probabilidad de los trastornos de la conducta alimentaria en personas con vulnerabilidad, entre estos factores se encuentran la dieta hipocalórica, la influencia cultural y posibles abusos sexuales sufridos. 


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