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lunes, 8 de febrero de 2016

PATRONES CORPORALES. La vida es..."formas en movimiento"

La anatomía es un proceso
dinámico vital.
Trata sobre nosotros mismos
como formas vivas
Los sentimientos encerrados en el cuerpo contribuyen al desarrollo de patrones corporales. Unos patrones corporales adquiridos y aprendidos que reflejan la presión de los acontecimientos externos

Por ejemplo, en casos de agresión sexual (con violencia o sin ella), a veces, se hace necesario para la propia persona que esos sentimientos queden en las más recónditas profundidades. De no ser así...¿qué pasaría? 

La naturaleza es sabia, nuestro cuerpo también y cuando esto ocurre es porque no siempre estamos preparados para integrar lo vivido o experimentado. Nuestra conciencia tapa, esconde el dolor de determinadas maneras, pero es inevitable que por un lado u otro, esa información, esa experiencia no integrada, asome por cualquier esquina. El síntoma emerge y se comunica. El síntoma no es silencioso, y cada vez que puede, nos indica que hay algo que trabajar, prestar atención y dejar de dar la espalda. 

Carolyn J. Braddock, Psicoterapeuta especializada en trastornos de estrés postraumático, traumas sexuales y corporales, hace referencia a tres patrones corporales diferentes, definidos como el cuerpo rígido, el cuerpo colapsado y el cuerpo inanimado. 

El paciente rígido se encuentra físicamente bloqueado. Su energía se encuentra acumulada interiormente, sin apenas flexibilidad. Sigue aferrado a su trauma y no permite el acercamiento de otra persona tan fácilmente. 

El cuerpo colapsado muestra su actitud de rendición y su sistema de creencias basado en la aceptación de la derrota. 

El patrón inanimado se caracteriza por su parálisis y ausencia de movimientos libres. De esta manera se defiende de la vida que le rodea y puede permanecer insensible al dolor y el temor. 

Estos tres patrones corporales tienen mucho que ver también con los patrones de alteración somática explicados por Stanley Keleman, Psicólogo somático, pionero en el estudio del cuerpo y su conexión con los aspectos emocionales, psicológicos, sexuales e imaginativos de la experiencia humana
En este caso, nos encontramos con una organización emocional de cuatro estructuras en las que la morfología expresa las experiencias y conflictos personales. 

La estructura rígida, densa, hinchada y colapsada

Estos cuatro patrones se presentan en un proceso progresivo que va desde la expansión muscular permanente a la compactación (contracción muscular permanente). Desde la inflamación (expansión permanente de la cavidad) hasta el colapso (contracción permanente de la cavidad). 

La expresión de la rigidez es mantener a la otra persona alejada, mientras que la inflamación nos indica una intención de acercamiento. La densidad también indica una intención de alejar a los demás, mientras el derrumbe busca atraer hacia sí al otro.




La anatomía comprende lo genético, lo embriológico y la historia personal. Refleja las agresiones recibidas en el entorno (familia-sociedad) y expone lo que hicimos para preservar nuestra propia integridad bajo coacción. En mis próximos posts, detallaré más ampliamente cada patrón emocional, así como diferentes formas de identificación y modificación de los mismos.

A. Álvarez.

“Tu herida, la violación de tu espíritu, es una invitación a que renazcas. Nuestras heridas nos dicen que las formas anteriores van a morir y que nuevas formas, insospechadas hasta ahora, están a punto de florecer”.
Jean Houston, La Sagrada Herida.

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