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sábado, 24 de octubre de 2015

DEPRESIÓN POSTPARTO. Una "montaña rusa" de emociones tras el embarazo.

Imagen: "Madre e hija"
Gustave Klimt
Las investigaciones destacan las intervenciones psicoterapéuticas como primera opción esencial de tratamiento ante los trastornos afectivos postnatales.

Lejos de ver cumplidas sus expectativas de felicidad, existen ocasiones en las que una mujer experimenta sensaciones no esperadas después de tener un bebé. Estas sensaciones conforman síntomas que merman el bienestar y el equilibrio de la  madre, viéndose afectada incluso la relación con el bebé y con la propia familia. 

Los estudios indican que alrededor del 85% de las mujeres, presentan síntomas aparentemente depresivos tras los primeros días del parto. Sin embargo, esto es algo natural y bastante esperable debido a los cambios y fluctuaciones hormonales producidas.

En estos casos, los síntomas son de carácter leve y quedan reducidos en un corto periodo de tiempo. Durante dos semanas aproximadamente, la mujer suele experimentar llanto fácil, irritabilidad, insomnio, fatiga, tristeza, nerviosismo, cambios en el apetito y falta de concentración o atención entre otros. Este cuadro de disforia postparto o "Post partum blues", es por lo tanto bastante común. Por lo general, una psicoterapia breve, un buen acompañamiento de la familia y la vigilancia de la evolución de los síntomas, serán los pasos a seguir en esta tipo de casos.

Aquí radica la importancia de la información que tenga la mujer, quien no ha de ver en estos síntomas algo extraño, sino más bien, algo añadido al proceso natural del nacimiento.  Las emociones de miedo e incertidumbre no empeorarán la situación y se podrán tomar medidas ante cualquier síntoma que se salga de la “levedad” de estos estados disfóricos.

En otras ocasiones, estos síntomas se presentan de una forma más sólida, repercutiendo en el bienestar de la madre y el bebé de una manera significativamente más acusada.  Su inicio puede tener lugar durante el embarazo o los primeros meses después del parto. En este caso, las variables biológicas tampoco explican la totalidad  del trastorno, pudiendo corresponder a una mezcla entre factores ambientales o psicosociales, y los fisiológicos.

Factores de predicción de depresión postparto.

Según los diferentes estudios, existen factores de riesgo y predicción que pueden explicar en parte, la aparición de este estado depresivo.

 Dentro de los predictores más importantes encontraríamos:
  •          Antecedentes personales de Depresión.
  •          Sintomatología depresiva o ansiosa durante el embarazo.
  •          Bajo nivel de apoyo familiar o social.
  •          Eventos estresantes previos al embarazo.
Con un carácter menor:
  •           Problemas de pareja
  •           Estrés moderado
  •           Baja autoestima
  •           Disforia postparto
  •           Dificultades socioeconómicas
  •           Complicaciones obstetricias
  •           Embarazo no esperado
Estos factores psicosociales se añaden a los cambios hormonales, generando una sintomatología más grave e intensa.

Otras perspectivas y  estudios hacen referencia a la importancia de los ácidos grasos esenciales denominados Omega – 3. Estos ácidos grasos son tan necesarios para la constitución del equilibrio del cerebro, que el feto los absorbe a través de la placenta. Las reservas de la madre, caen de una manera importante durante los últimos meses de embarazo. Este desgaste de omega 3 influye también en el proceso de la depresión postparto, puesto que este ácido graso contribuye a la producción de serotonina en el cerebro.

Además, la hormona progesterona, clave también en este trastorno, aumenta hasta diez veces su niveles durante el embarazo, y tras el parto se produce también una gran disminución, y con ella, una interrupción de la producción de serotonina

Pero con independencia de los posibles predisponentes o de las variables hormonales más significativas, existen ocasiones en las que una mujer no entiende qué le sucede ni porqué. 
Pueden llegar a comprender diversos síntomas, pero por encima de todos ellos, destacan el inesperado corte en la relación con su bebé. 

La incapacidad de empatizar o sentir el amor esperado suele desconcertar a la madre, que en todo momento había imaginado algo completamente diferente. Este hecho suele llenar de vergüenza y culpa a la mujer, precipitando aun más la tristeza, la ansiedad y la angustia. Conocer la posibilidad de este hecho implicará la búsqueda de un tratamiento psicoterapéutico y farmacológico para abordar los síntomas de la Depresión Postparto. Poco a poco la mujer verá atenuados sus síntomas y el amor madre-hijo/a adquirirá protagonismo, así como el progresivo bienestar de la misma.

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