
Los trastornos del sueño son aquellos trastornos que afectan a los patrónes normales del sueño, ya sean dificultades para comenzarlo, para mantenerlo, tenerlo en momentos en los que no corresponde y otra serie de sucesos que afectan a la persona durante ese periodo.
No existe un único centro del Sistema Nervioso Central que controle el sueño, es decir, se trata realmente de un gran número de sistemas o centros interconectados que se activan mutuamente o se inhiben a través de los neurotransmisores y neuromoduladores. Los neurotransmisores son las sustancias que actúan sobre nuestras neuronas y la falta, el exceso, o mal funcionamiento de ellas es lo que nos va a provocar un sin fín de problemas, trastornos y enfermedades. Ya no sólo en el ámbito del sueño, sino en todos los aspectos de nuestra vida. (Depresiones, trastornos maniacos, parkinson, esquizofrenia...)
A modo de ejemplo, la serotonina, es una sustancia neurotransmisora que entre algunas de sus funciones se encuentra la de inducir al sueño (además de actuar en los estados de ánimo, en la regulación de la temperatura corporal y del apetito, en la actividad motora y cognitiva etc.)
Los trastornos en el inicio, mantenimiento del sueño, o de somnolencia excesiva caracterizados por un trastorno en la cantidad, calidad y los horarios del sueño, entran dentro del denominado grupo de "disomnio o disomnias". Entre las disomnias se encuentra el que quizás sea el trastorno del sueño más común y conocido. El Insomnio es la ausencia involuntaria de descanso compensatorio. Se da por la perturbación de la calidad o cantidad de sueño con sus correspondientes repercusiones sobre la vida diurna.
En general, las causas del insomnio pueden relacionarse con el estrés, la ansiedad, depresión, modificaciones ambientales, enfermedades y consumo de algún tipo de sustancia excitante. Para hacerle frente lo más adecueado suele ser llevar a cabo una "higiene del sueño" con una serie de pautas conductuales a cumplir (dieta adecuada, ejercicio continuado pero nunca antes de acostarse, etc) Aunque muchas personas optan por el "aparente" camino fácil y rápido de los psicofármacos de tipo sedante o hipnóticos, que en vez de solucionar, acabarán por añadir un problema más, especialmente por su gran adicción y en segunda medida, por sus posibles efectos secundarios.
Otro trastorno incluido en las disomnias es el de la hipersomnia. Ésta se caracteriza por una somnolencia excesiva durante el día, y provoca así un gran deterioro laboral y social. Existe incluso el síndrome de Kleine-Levin, en el que las personas pueden llegar a pasar entre 18 y 20 horas durmiendo en su cama.
La narcolepsia es quizás uno de los trastornos más problematicos para quienes lo padecen. Las personas con narcolepsia tienen momentos en los que les surge un irrefrenable impulso de dormir y sin poder hacer nada frente a ello, caen dormidos o en cataplejía en cualquier lugar.
Las apneas (trastornos de tipo respiratorio) y los de tipo circadiano (sueño retrasado por cambios de horario, viajes...) también entran dentro de este grupo de disomnias.
Ahora bien, las Parasomnias son otro tipo de trastornos caracterizados por comportamientos o fenómenos fisiológicos anormales que tienen lugar en el sueño,en algunas de sus fases e incluso en la transición del sueño y la vigilia.
El sonambulismo y los terrores nocturnos son trastornos del despertar, y las pesadillas y la parálisis del sueño son parasomnias asociadas con el sueño REM. Todos conocemos las pesadillas y no les damos demasiada importancia, a parte de esa sensación de miedo o ansiedad que puedan provocar. Si embargo, la paralisis del sueño es algo que suele despertar mayor incertidumbre y preocupación. La paralisis del sueño suele ocurrir en la transición entre el sueño y la vigilia y se caracteriza por la imposibilidad de poder mover cualquier parte del cuerpo. Es una especie de parálisis completa que afecta a cada musculo del cuerpo, excepto los ojos, con los cuales puedes observar el entorno y ser completamente consciente de lo que ocurre a tu al rededor, pero siempre sin poder gritar o hablar para buscar ayuda o decir lo que te ocurre en esos momentos. En ocasiones, la persona que está sufriendo la parálisis, escucha, ve y siente cosas o personas que se encuentran a su lado, corrientes de energía, sensaciones de flotar en el aire, etc. Esto no son más que alucinaciones hipnagógicas que se dan debido a que lo que realmente ocurre es que la persona sigue dormida o se acaba de dormir. Es como una especie de fase entre la vigilia y el sueño,y por lo tanto, no te puedes mover porque tu cuerpo "está dormido". Al mismo tiempo se pone en marcha un mecanismo que te permite ser consciente de todo tu entorno. Si no conoces esto, la sensación puede resultar bastante terrorífica, pero una vez conocidas las causas, esta parálisis se convierte en toda una experiencia lúcida y cuanto menos curiosa, agradable y buscada al mismo tiempo.
En cuanto al tratamiento de los trastornos del sueño, en los casos que se consideren necesarios, se llevará a cabo un abordaje multidisciplinario adecuado, integrando un abordaje psicoterapeutico y en algunos casos también un tratamiento psciofarmacológico. Todo depende del tipo de trastorno que sea y los problemas que causen en el desarrollo normal de la persona.
Comentarios
Y sí, confieso que me suelen gustar los momentos de parálisis del sueño, que la mayor parte delas veces las recuerdo como sueños muy graciosos...pero que hay veces (como cuando un familiar está enfermo y lo oigo levantarse, pero no consigo moverme para ir a ayudarle) en que resulta de lo más frustrante! >.<