Comencemos por escuchar nuestros
síntomas y a obtener lo positivo de su función mensajera.
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"Acoger nuestro cuerpo como venga" Imagen: Maude white |
El amor hacia uno mismo es una fuente
inagotable de energía. Hace que nos sintamos auténticos y podamos vivir en consonancia con el resto
del mundo. La integración de este amor desde el cuerpo hacia el resto de nuestras
dimensiones, nos permite SER y HACER.
Cuando hablamos de trabajar a través del cuerpo, o del
trabajo corporal, nos referimos a la puesta en marcha de técnicas o metodologías
que nos permiten profundizar, conocer, tomar conciencia y sanar aspectos
propios. Se trata de un trabajo interior “a través de”, en este caso nuestro cuerpo.
Y esto, en un contexto en lo que lo cognitivo y racional
predomina por encima de otras dimensiones, resulta a veces, cuanto menos
llamativo. Pero más llamativo puede resultar la separación cuerpo-mente tan
habitual, y que en el fondo puede responder a un mecanismo defensivo para no
sufrir. “No siento” – “No sufro”, “No escucho”—“No sufro”, “No veo”—“No sufro”…
y cuando los dolores superan este umbral de insensibilidad, optamos por
anestesiarlo o eliminarlo a través de medicación, sustancias, distracciones de
todo tipo, o simplemente aguantando, hasta que el agotamiento o la enfermedad
nos obligan a replantearnos todas nuestras acciones, percepciones y
comportamientos.
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"Hemos aprendido a ignorar la emoción" Luc García-Atance, Psicoterapeuta Humanista Integrativa Co-Fundadora de Enoción Psicología Madrid |
Este Modelo de Trabajo Corporal, es
el producto de una evolución constante, gestado y muchas veces conducido según
ella, por parte de la persona que lo vivencia, adaptando la técnica al paciente
y no de manera contraria como suele suceder.
¿Cómo crees que se
relaciona la mayoría de la gente con su cuerpo?
La
mayoría de la gente se relaciona con su cuerpo como si este fuese un vehículo
que nos transporta a lo largo de la vida. Vivimos excesivamente en nuestra
mente, en nuestro pensamiento. No hay separación de nuestra mente y nuestro
cuerpo. El uno sin el otro, nos convertiría o en materia exclusivamente, o en
espíritu. La persona es el conjunto de ambas partes. De hecho las personas que
atienden su cuerpo como fuente de sabiduría y a su mente por igual, son
personas que se sienten mucho más integradas y completas.
¿Qué nos puede enseñar el
cuerpo?
El cuerpo nos puede enseñar
muchísimas cosas. Para los más pragmáticos, nos indica cómo estamos. Al atender
nuestro cuerpo, podemos saber qué es lo que necesitamos y adecuar nuestras respuestas
o comportamientos para lograr una mayor coherencia con nosotros mismos. Para
los más curiosos y emocionales, nuestro cuerpo nos enseña las memorias y las
emociones que aguardan en nosotros esperando nuestro permiso para ser
expresadas. Nuestro cuerpo es nuestra base existencial, a través del mismo
vivimos. Conocer a fondo nuestro cuerpo e integrarlo en nuestro día a día nos
ofrece precisamente un bienestar y una sensación de plenitud mucho mayor que si
ignoramos cualquiera de nuestras dimensiones, entre ellas la corporal.
Sus Talleres de Trabajo Corporal en
Madrid reflejan la integración de diferentes metodologías terapéuticas centradas
en el cuerpo. Abierto a todos los públicos, especialmente para aquellas
personas que conscientes o no de sus síntomas o molestias corporales, quieran
comenzar una relación de comprensión y aceptación de lo que siente, así como
experimentar maneras sencillas de expresión emocional a través del cuerpo
(Movimiento - Voz - Respiración).
La toma de conciencia corporal
(Movimiento Auténtico etc.), el contacto con la vivencia corporal (Escáner
corporal, Descarga Diafreoterapéutica…) y la integración del amor propio,
protagonizan ese espacio que permite a cada participante contactar y
profundizar en sí mismo.
“Acoger nuestro cuerpo es primordial,
acogerlo como venga,
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